viernes, 19 de junio de 2015
y le abren paso todos como viendo a Agamenón
Azul loco y verde loco
del lino en rama y en flor.
Mareando de oleadas
baila el lindo azuleador.
Cuando el azul se deshoja,
sigue el verde danzador:
verde-trébol, verde-oliva
y el gayo verde-limón.
¡Vaya hermosura!
¡Vaya el Color!
Rojo manso y rojo bravo
¿rosa y clavel reventón?.
Cuando los verdes se rinden,
él salta como un campeón.
Bailan uno tras el otro,
no se sabe cuál mejor,
y los rojos bailan tanto
que se queman en su ardor.
¡Vaya locura!
¡Vaya el Color!
El amarillo se viene
grande y lleno de fervor
y le abren paso todos
como viendo a Agamenón.
A lo humano y lo divino
baila el santo resplandor:
aromas gajos dorados
y el azafrán volador.
¡Vaya delirio!
¡Vaya el Color!
Y por fin se van siguiendo
al pavo-real del sol,
que los recoge y los lleva
como un padre o un ladrón.
Mano a mano con nosotros
todos eran, ya no son:
¡El cuento del mundo muere
al morir el Contador!
Gabriela Mistral
jueves, 18 de junio de 2015
beso a beso recorro tu pequeño infinito
la especial sonoridad del aire y una disposición vagamente afectiva de ciertas noches del mes de junio: el día 20, víspera de la entrada del verano de 2015, podremos ver una triangulación formada por los planetas Júpiter y Venus con la Luna. Solo hay que mirar hacia el Oeste y buscarlos en el cielo. Los puntos más brillantes. Pero será el 30 el día de máximo acercamiento, y estarán tan cerca el uno del otro, en el cielo, que parecerán eclipsados, hasta ser y no ser.
anochecer del 18 de Junio
| Luna |
![]() |
| Jípiter (busquenlo), Venus y Luna |
![]() |
| Júpiter y Venus |
La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo
es mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
para ser rico sin que lo sepa nadie
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir.
Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas.
Jaime Sabines
martes, 9 de junio de 2015
¡oh pena de cauce oculto y madrugada remota!
¡Qué pena tan lastimosa!
Y tus ojos, tus pétalos de luz,
aquellos ojos que resumían el estío,
El mundo es una catedral helada.
Luis Alberto de Cuenca
viernes, 5 de junio de 2015
lunes, 1 de junio de 2015
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